Caes enfermo menos a menudo
Ese resfriado que pillabas cada dos por tres empieza a saltarte. La vitamina C contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario, disponible todo el día.
No es mala suerte: tus defensas se quedan sin vitamina C a media tarde. La del Amla se libera durante horas y sostiene tu sistema inmune todo el día.
Tus defensas no se construyen el día que ya estás cayendo. Se construyen antes, y necesitan vitamina C disponible todo el día.
Pillas todo. Cada entreno duro te deja en cama, cada viaje vuelve con un catarro, y desde el COVID nunca volviste al 100%. No es debilidad ni mala suerte: cuando el cuerpo está bajo estrés —físico o mental— consume antioxidantes y vitamina C más rápido de lo que los repones.
Esto es lo que casi nadie te cuenta. La vitamina C de un efervescente la orinas en 20 minutos. La del Amla, atada a tannins, se libera durante horas y sostiene tus defensas de forma constante. Además el amla aporta emblicaninas, un antioxidante que actúa en cascada y calma el estrés oxidativo en la raíz.
2 cápsulas al día, por la mañana.
Tómalas juntas al levantarte con un vaso grande de agua. La liberación lenta de los taninos reparte la vitamina C durante todo el día, justo cuando tus defensas la necesitan, sin el pico-bajón de un efervescente.
No tomar durante el embarazo. Cada bote trae 60 cápsulas (30 días). La cura completa son 90 días, es decir 3 botes.
Volver a tener defensas de hierro no pasa en un día. Pero pasa.
El sistema inmune se reconstruye con constancia, no con un chute puntual.
Si no cambia nada, no pagas nada.
90 días para probarlo. Usa la cantidad entera. Si al final del frasco no notas que tu cuerpo ha cambiado, escríbenos y te devolvemos el 100% de lo que pagaste.
Sin preguntas. Sin devolver el frasco. Sin justificarte. El riesgo es nuestro, no tuyo.
Sin trampas.
Entrenas duro y caes a la semana. Viajas y vuelves con un catarro. Desde el COVID pillas todo y nunca volviste al 100%. No es que tu cuerpo te falle: bajo estrés gastas vitamina C y antioxidantes más rápido de lo que los repones. La de un efervescente se va en 20 minutos. La del Amla aguanta horas.

La misma vitamina C de liberación lenta y las emblicaninas del amla, vividas según tu situación. 4 cambios que notas en las semanas siguientes.
Ese resfriado que pillabas cada dos por tres empieza a saltarte. La vitamina C contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario, disponible todo el día.
El catarro que desde el COVID se quedaba semanas empieza a durar lo que debería. Las emblicaninas calman el estrés oxidativo que alarga la recuperación.
El bajón inmune que llega tras una sesión dura se amortigua. Aprietas en el gimnasio sin pagarlo con una semana en cama.
Nada de chute de 20 minutos de un efervescente. La vitamina C del Amla se libera durante horas: defensas sostenidas, no a ratos.

Un efervescente te da un pico de vitamina C que eliminas en 20 minutos, justo cuando bajas la guardia el resto del día. Bajo estrés —entreno, viajes, secuelas del COVID— consumes vitamina C y antioxidantes más rápido. El Amla la libera poco a poco, cuando de verdad la necesitas.
más vitamina C que una naranja aporta el amla, y atada a tannins se libera durante horas en vez de orinarse en 20 minutos¹
de vitamina C por cada 100 g de amla, la que tus defensas necesitan cada día²
¹ Atada a tannins (emblicanina A y B), la vitamina C del amla se libera de forma sostenida. ² El amla aporta cerca de 300 mg de vitamina C por 100 g, unas 20 veces más que una naranja. La vitamina C contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario.

Encuesta post-compra realizada después de 90 días de cura regular. Datos auto-declarados por las usuarias.
82%
notan que caen enfermos con menos frecuencia tras unas semanas de uso*
77%
reportan que los catarros duran menos y pegan menos fuerte*
80%
sienten una energía más estable durante el día, sin el bajón de la tarde*
85%
dicen aguantar su rutina sin caer enfermos a la semana siguiente*
*Encuesta interna realizada con las primeras clientas que completaron al menos 60 días de cura diaria.
Cada extracto de Amla se analiza en laboratorio independiente antes de ser envasado.
El Amla, una sola raíz, le da a casi todo tu cuerpo lo que necesita. Cada sistema, su mecanismo.
Los tannins del Amla refuerzan el moco que recubre tu mucosa. No baja el ácido: reconstruye la pared que lo aguanta. Por eso la molestia deja de volver cada noche.
Sus fibras alimentan las bacterias buenas que ya tienes dentro, sin meter extrañas como los probióticos. De ahí el vientre ligero después de comer.
Atada a tannins, se libera durante horas en vez de orinarse en 20 minutos. Energía estable, sin el bajón de la tarde y sin estimulantes. Y la vitamina C contribuye a la función psicológica normal: más claridad, menos niebla.
Una molécula aislada del Amla que los investigadores estudian contra la glicación, el azúcar que envejece y endurece la piel. Más la vitamina C que tu piel necesita para el colágeno.
Frena la conversión de testosterona en DHT, la hormona que estrangula el folículo. Trabaja en la raíz, no por encima como un champú.
Un metaanálisis de 2023 (9 ensayos) asoció el amla con bajadas de colesterol LDL, triglicéridos y de la inflamación (hsCRP) frente a placebo. Apoyo real para tu sistema cardiovascular.
Ayuda a aplanar la montaña rusa de la glucosa y combate el azúcar que oxida tus tejidos por dentro.
Un antioxidante que actúa en cascada y calma el estrés oxidativo en la raíz, el motor detrás de casi todo. Con la vitamina C y los flavonoides que apoyan tus defensas naturales.
1 solo ingrediente, sin estimulantes. Uso ayurvédico desde hace más de 1000 años.
Por qué el Amla sostiene tus defensas todo el día donde un efervescente solo da un pico de 20 minutos.
![]() | Efervescentes y equinácea | |
|---|---|---|
| ¿Vitamina C disponible todo el día? | Sí | ✕ Pico de 20 min |
| ¿Antioxidante en cascada (emblicaninas)? | Sí | ✕ No |
| ¿Toca el estrés oxidativo de raíz? | Sí | ✕ Solo el síntoma |
| Estimulantes / azúcar añadido | No | Según |
| Tomar solo cuando ya estás cayendo | No · preventivo | ✕ Sí |

Soy de los que cada vez que apretaba en el gimnasio acababa con dolor de garganta y en cama. Llevo tres semanas con Amla y por primera vez mantengo la rutina sin pillar nada. La energía aguanta y no tengo el bajón de antes.
Testimonio individual. Los resultados pueden variar según el metabolismo y la regularidad de la toma.
Trabajo por mi cuenta: si caigo, no cobro. Pillaba algo cada mes. Desde que tomo Amla los resfriados son raros y, cuando llegan, no me tumban. Para un freelance eso es dinero.
Desde el COVID pillaba todo y nada se me iba en menos de dos semanas. Tras un mes con Amla noto que los catarros duran menos y pegan menos. Siento que mi cuerpo vuelve a responder.
Nunca pasaba de dos meses entrenando sin enfermar y dejarlo. Con Amla llevo más tiempo seguido que nunca, sin el resfriado de después de las sesiones duras.
Porque bajo estrés —físico o vírico— tu cuerpo consume vitamina C y antioxidantes más rápido de lo que los repone, y tus defensas se quedan cortas. El Amla aporta vitamina C de liberación lenta y emblicaninas que ayudan a sostenerlas.
Un efervescente da un pico que eliminas en unos 20 minutos. El resto del día tus defensas se quedan sin apoyo. La vitamina C del Amla, atada a tannins, se libera durante horas: apoyo sostenido, no a ratos.
No. Ni azúcar, ni cafeína, ni estimulantes. Un solo ingrediente: extracto de Amla. Nada de mezclas con equinácea ni rellenos.
Es preventivo. Las defensas se construyen antes de caer, no el día que ya estás en cama. Por eso se toma a diario durante la cura, no solo cuando notas síntomas.
La energía más estable suele notarse desde la 2ª semana. El cambio en la frecuencia y duración de los catarros se asienta a lo largo de la cura de 90 días.
No. El Amla no está recomendado durante el embarazo. Si estás embarazada o en lactancia, consulta a tu médico.